¿Cómo supe que quería ser oradora?

Aunque queda extra confirmada mi vocación, especialmente luego de mi presentación de Un minuto de consciencia en Nuestra Belleza Latina, la pregunta que constantemente recibo es ¿cómo supe que quería ser oradora? y ¿cómo me preparé?

 

@raishmar.carrillo Para mi familia nueva de TikTok; esta es mi historia y así es como yo escribo. Este es mi testimonio de vida y el propósito que Dios me dio. ¿Qué oración conectó mas contigo? Los leo en los comments que hoy es viernessssss y me acuesto tarde. GRACIAS por su apoyo. 🥺Lo aprecio y no puedo esperar a compartir el libro con ustedes. Amo la escritura y agradezco a Dios por darme el talento para comunicar. #libro #VenmoSpringBreak #huerfana ♬ sonido original – 📖Relatos de una huérfana 🦋

Una de las grandes preguntas que recibimos todos de pequeños es: “¿Qué quieres ser cuándo seas grande?” . No sé ustedes, pero yo contestaba ¡DE TODO! Que si abogada, maestra, veterinaria, actriz, modelo… Cada semana cambiaba mi profesión.

Esa es parte de la diversión de crecer- podemos ser lo que querramos ser.  La cosa se pone más seria cuando entramos a la universidad (aquellos que decidimos incursionar en estudios secundarios, porque no hay ningún problema con quienes no).  Aquí es donde todos escogemos un camino de vida. Yo comencé a estudiar Administración de Empresas con Contabilidad (en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras) por eso de que vivir sola desde los 17 años de edad y manejar un presupuesto me hizo ser buena para los números. Sabía que quería graduarme y tener mi bachillerato- no era duda. Era una GRAN meta que tenía. Y la logré, pero no con el final que se imaginan.

En mi tercer año de Contabilidad, había tomado cursos electivos de comunicación oral empresarial. ¡Me fascinaba! La profesora Rosa Guzmán Merced daba su curso de Comunicación Oral asignando tareas semanales de discursos breves. Cada clase, yo me preparaba como si mi vida dependiera de ello. Me grababa recitando el discurso, medía el tiempo, contaba las palabras. Había muchos compañeros con “vozarrones” de locutor impresionantes, pero yo iba a mí.  La prueba final era realizar un discurso de dos minutos frente a un panel de jueces y un público. Al final, se anunciarían dos premios; la puntuación más alta (de parte del jurado) y el discurso favorito del público. Compartí el premio de puntuación perfecta con dos compañeros de clase. El premio de “Discurso favorito del público” ¡me lo llevé también.

 

Ese día sentí una felicidad inmensa. Como una confirmación celestial de que este era mi camino. Disfruto TANTO tener la palabra en un salón lleno de personas. Y no porque sea extrovertida. De hecho, tiendo a ser más introvertida de lo que pensarían. Pero no cuando estoy en tarima. Aquí estoy en mi lugar de poder. Desde que tomé ese curso, había tenido en mi corazón el comunicar.

¿Qué hago ahora con mis estudios en Contabilidad?

Durante mis prácticas e internados en contabilidad, rápido me di cuenta que el estilo de vida de un contable era estresado, con largas horas y poca flexibilidad. Ya yo sabía que quería compartir mi historia de vida, monetizar las redes sociales y viajar. El ser contable me dificultaría- casi imposibilitaría hacer todo esto. Ni pensar en ser mamá en un futuro… ¿cómo? Aunque hay muchas jevotas que lo han logrado, la mera idea de vivir tan estresada no me producía felicidad. Sabía que no lo podría hacer si me dedicaba a la contabilidad.  Pero no iba a dejar el bachillerato sin terminar, con menos de un año para graduarme…

¡La solución!

Por eso, en mi último año de bachillerato en contabilidad, comencé un segundo bachillerato en la Universidad de Sagrado Corazón. Estudié Ciencias del ejercicio y promoción de la salud, con la meta de revalidar como entrenadora personal. Esta carrera me permitiría trabajar menos horas, generar un buen ingreso y tener un horario flexible.

 

Fastfoward al 2020, luego de culminar mis estudios, abrí un gimnasio. ¡Era el proyecto perfecto para mí! No diré que no disfruté tenerlo, pero vino la pandemia y me lo arrebató. Yo entendí rápidamente que no era el momento para emprender, en medio de una crisis económica casi mundial. El proyecto era perfecto, pero Dios tenía otros planes.

GRACIAS a estas puertas cerradas, pude ver que la vida me seguía encaminando hacia las comunicaciones. Ese verano pandémico comenzó la serie de videos “Relatos de una huérfana”. El próximo año, puse a prueba mis habilidades en Nuestra Belleza Latina. De 6,000 mujeres, llegué top 5. El Universo me lo ha dicho claro y conciso. Mi talento es comunicar.

Compartir mi testimonio de vida es  mi gran propósito. No lo podría hacer sin la pasión que tengo por la oratoria. Esa semilla la sembró en mí la profesora Rosa Guzmán. Continuó floreciendo en cada certamen de belleza y con el apoyo de ustedes. Por eso supe y sé que quiero continuar siendo oradora. Porque cuando algo te hace feliz y te permite ayudar a tu comunidad, ¡ahí es! No importa si tu camino comenzó distinto, siempre estás a tiempo para cambiarlo.  Cuando camines en tu propósito, todo se alineará para que brilles.

oradora

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *